sábado, 20 de noviembre de 2010

Primera fecha Eco Adventure 2002



Con un simple giro medialuna, los integrantes de Corredor Andino cruzaron
agotados la meta en Valle Encantado, consagrándose como los vencedores
de la primera competencia del circuito Peugeot Eco Adventure 2002
. Y no es para menos, después de haber recorrido 310 kilómetros en una prueba en la que demostraron sus habilidades para sortear escenarios naturales haciendo trekking en montaña,
navegación, mountain bike y destrezas con cuerdas fijas.
El primer equipo en cruzar la meta a las 13.41 fue el Corredor Andino de
Villa La Angostura, compuesto por María de los Angeles Irizar, Martín Paredes
e Ignacio Di Lorenzo, quienes se mantuvieron a la vanguardia
durante casi toda la competencia. El segundo puesto fue para el equipo
mixto Team Argentina, seguido por el grupo Cerro Bayo, compuesto sólo por hombres. Unicamente cinco equipos, de los 35 inscriptos, lograron realizar el recorrido completo, pero todos sabían que el verdadero desafío había sido simplemente
animarsea participar.


Con un simple giro medialuna, los integrantes de Corredor Andino cruzaron
agotados la meta en Valle Encantado, consagrándose como los vencedores de
la primera competencia del circuito Peugeot Eco Adventure 2002.

Vivencia por Carla Giovanelli

"Porque la lucha es más contra nuestra propia debilidad que contra
la fuerza de los otros."

No, no. El grip tiene que quedar en el lugar exacto, si no, la mano será una llaga viva.
Ahí parece que va.
A ver cuando freno... Ahora sí. Ahora me puedo quedar tranquilo.
Pero cómo voy a estar tranquilo si aquellos no vuelven del súper y por ahí se
olvidan de algo. Tranquilo, tranquilo, que largamos mañana. Pero, cuándo piensa llegar estos tipos. Y el grip, esta posición del grip no sé si es la correcta. Allá está Carlos que
de bicis sabe un montón y nunca deja a nadie sin una ayuda.
Ahora no importa si están o no. Hay que concentrarse, recién largamos.
Los otros, los que no corren, no se dan una idea de cuánto ayudan. Es
que después de horas de esfuerzo, a veces con la boca pastosa por el sándwich
que no quiere bajar, o con ganas de vomitarlo todo, o con el dolor que ya
no sabés si viene de las ampollasen los pies o de aquel ramazo que te comiste en
medio de la noche, o con el frío,ese frío capaz de hacer-
te delirar como la fiebre, de pronto llegás a un Puesto de Control, y allí, están ellos.
Y el aliento, el vamos, vamos, la palmada, es como una taza de chocolate caliente,
como la caricia ahora lejana de la vieja.
El remo nos destrozó los brazos, pero ahora lo que viene es piernas por mucho tiempo.
Al menos tendremos esta noche para descansar un poco.
Ya viene notándose la claridad, aunque no se siente la tibieza, el cielo es de estaño
y la trepada por el bosque sobre el que llovió toda la noche, la piedra y
la nieve son el desafío antes del glaciar. Ahora, ya casi no habrá descanso.
El día se hará noche, tal vez antes de que lleguemos al próximo puesto.
Y a aguantar el sueño, perfeccionar la técnica de caminar dormido porque el compañero
con mejor sentido de la orientación te guía. El cansancio pesa, pero estoy seguro.
El no es tan bueno en el agua, pero en el monte jamás se desorienta.
Somos como una unidad: uno la fuerza, otro la resistencia, otro la estrategia.
Somos hasta nuestro propio adversario. Porque la lucha es más contra nuestra
propia debilidad que contra la fuerza de los otros equipos.
El sol te entona después de la oscuri- dad y el frío. Paremos un minuto:
mirá este paisaje. Alguna vez me voy a venir a vivir aquí. Pero ahora
hay que darle duro. Venimos bien. Vamos a llegar. Podemos.
A esta hora, desde esta altura, el lago es un cielo rastrero en el que derivan
nubes copiadas del de arriba. Aunque en un rato más, el viento y la tormenta nos
obliguen a pensar qué estamos haciendo, hay que seguir. Algunos ya deben de haber parado.
No puedo dejar de envidiarlos un poco. Pero ya viene la hora de las bicicletas.
El trekking ha sido uno de los más duros de los que hicimos. Por unas horas, la bici en
la estepa será un alivio. Si le metemos pata, podremos dormir un poco, tomar algo caliente, prepararnos para remar otra vez.
Antes el lago, ahora el río. Esas horitas nos calentaron el alma. Vamos, vamos otra vez.
A los equipos del Sur los alientan sus familiares. Qué lindo sería tenerla a mi hermanita,
con esa sonrisa clara, esperándome en la llegada. La nueva trepada sería menos difícil.

Un descanso sobre la gran roca del Valle Encantado mientras esperamos los arneses.
Antes de sentir el vacío y las paredes amenazantes. Después será un paseo.
Así nos dicen los que nos esperaban aquí. Sólo algunos metros por el llano y listo.
Ayer el grip no me molestó, los otros equipos siempre te dan una mano.
Alito, además de rodilla maltrecha, estaría ardiendo si la Flaquita, que ni habla castellano,
no le hubiese ofrecido el filtro solar en plena com- petencia. El Curi, en la carrera del
Calafate, salvó a un equipo que andaba perdido en la noche en pleno monte.
No me extraña, si se dedica a encontrar delincuentes en la cordi- llera...
Vamos a dar el último paseo, como dicen los periodistas y los ami-
gos. Todos sabemos que nos mienten un poquito, pero no deja de ser alentador.
Ay, este dolor no lo había notado.
El arco de llegada no estaba tan le- jos como parecía desde arriba.
A pesar de las diferencias con el pai- saje natural, se ve maravilloso. La estancia
a la que llegamos a pleno sol huele a champú y a chivito patagónico.
La vista del establecimiento es blanda como una cama acogedora.
Los chicos de Corredor Andino son fantásticos, aunque nosotros también lo hicimos.

Ahora vendrán las medallas, pero antes, démonos un abrazo. ■
Mónica Videla
Hola, soy Monica o Moniquita como me suele decir la familia, yo soy prima de la Chichi y queria compartir con ustedes parte de mi historia.
Yo soy de Plaza Huincul y desde muy chica esperaba que lleguen las vacaciones para ir a la Villa, alla me esperaba la Chichi... y mís tíos... eran las mejores vacaciones... Yo era muy feliz con ellos!
Lo mejor de todo era la persona en la que me convertía yo estando al lado de mi prima, lograba sacar de mi lo mejor, y conociendo todas sus virtudes esta es la que mas me emociona, creo que a todo el que la conoció le paso algo similar. Haciamos muchas bromas y el resto nos miraba raro jajaja, eramos dos locas decia la tia Pety y creo que si, que lo eramos y me encanta acordarme y reirme... a pesar de la profunda tristeza que me causa el recuerdo no puedo evitar la sonrisa y eso se lo agradezco de corazón a mi prima...
Me hubiese encantado que conozca a Pedro y a Clarita ... pero me dejo para ellos la mejor enseñanza, algo que como mama yo les debo transmitir para que logren en su vida ser las mejores personas y sobre todo ser felices haciendo lo que les gusta con mucha pasión, esfuerzo y tenazidad.
Gracias prima por tanta cosa que me enseñaste y que me dejaste...
Ah! les cuento la última... recién mientras leía los mails del resto de la gente todo en silencio en mi casa, veo el cartel que dice Escucha la musica de Chichi, generalmente el volumen de mi compu esta bajito... hoy no, aprete para escuchar y me pegue un susto terrible!!! la música de Cachumba !!!! inevitablemente me puse a reir porque asi eran nuestras bromas!!! una vez mas creo que estas conmigo y me hiciste reir LOCA!!!!